Las comidas son elaboradas con la máxima seguridad e higiene, con los sabores y texturas de la cocina tradicional. Hemos logrado mantener en el envasado todo el sabor y alargar su consumo en más de 3 años.
Siguiendo un riguroso proceso de calidad con un equipo de cocineros artesanos de oficio, hemos alcanzado en nuestro estofado de perdices de campo conservar todas las propiedades nutritivas y organolépticas de un plato tradicional, listo para consumir.
Elaboración en unas condiciones estrictamente controladas: el tratamiento térmico adecuado y la pasteurización térmica suave son la clave para garantizar la sustitución de oxígeno en el empaquetado por una atmósfera protectora que garantiza la conservación, más duradera, del producto.
Nuestra perdiz estofada es un producto que únicamente necesita calentarse en una cazuela a fuego lento durante unos 5 minutos y servir.